
¿Cuáles son los apellidos más comunes en Argentina?, ¿y en el mundo? Mientras que algunos coinciden respecto a su presencia en el ranking de apellidos más populares, otros sólo figuran en una de las dos listas.
Rodríguez, González, Sánchez y Gómez son los que se encuentran entre los más frecuentes, tanto en Argentina como en el mundo, aunque en diferentes puestos.
El apellido más popular en Argentina es González, según un informe de la Dirección Nacional de Población -dependiente del Registro Nacional de las Personas (Renaper)- del año 2022.
El mismo, denominado “Distribución geográfica de apellidos en Argentina”, analiza la distribución espacial de los apellidos de la población. De allí se desprende la existencia de 348.288 apellidos distintos en nuestro país.
Al indagar en los 10 apellidos más frecuentes de Argentina, González, Rodríguez y Gómez son los que ocupan los tres primeros puestos de representación a nivel nacional.
La mayoría de los apellidos (69,9%) son portados por entre 2 y 99 personas (representando el 9,43% de la población); mientras que 73.363 apellidos (el 20,5%) posee un único representante (0,15% de la población).
A los tres apellidos más frecuentes (González, Rodríguez y Gómez) los siguen Fernández y López, con más del 1% de la población cada uno a nivel nacional; y luego los apellidos Martínez, Díaz, Pérez, Sánchez y Romero, con cifras inferiores al 1%. Estos 10 apellidos -todos de ascendencia española- representan al 10,4% de la población nacional.
Éste es el top ten de apellidos en Argentina:
García, López y Hernández son los tres apellidos más populares en el mundo. Los datos surgen del análisis de FamilySearch, organización sin fines de lucro que ofrece registros, material educativo y software sobre genealogía.
Según la investigación de la ONG, existen más de nueve millones de apellidos únicos representados en el árbol familiar mundial. Como contracara, mostraron la lista de los 25 más frecuentes en el mundo.
La palabra “apellido” tiene su origen en el latín “appellatus”, que significa “llamado” o “denominación”. Utilizado en la antigua Roma para identificar a una persona de manera más específica, se extendió por Europa y otras partes del mundo como una forma común de designar la pertenencia a una familia o linaje, explicaron desde la plataforma de aprendizaje de idiomas Babbel.
En diversas culturas, los apellidos tienen un significado simbólico y práctico al identificar la pertenencia a una familia, comunidad o clase social, funcionando como una especie de firma que transmite la herencia de generación en generación. Así, los apellidos son testimonios tangibles de la historia familiar, portadores de tradiciones, valores y legados.
“Además de su importancia histórica y cultural, los apellidos tienen un valor emocional significativo. Representan la continuidad de una familia a lo largo del tiempo y, en muchos casos, sirven como un vínculo con nuestros antepasados. Esto crea un sentido de conexión y pertenencia que trasciende el ámbito familiar y nos conecta con una comunidad más amplia. Por todas estas razones, es intrigante conocer sus significados y origenes”, aseguró experto lingüista de Babbel.
Con el objetivo de destacar la relevancia de los apellidos en la historia de la humanidad y su papel fundamental en el desarrollo de las familias, los especialistas de la plataforma de aprendizaje de idiomas explicaron el origen de algunos de los apellidos más comunes de Argentina y del mundo.
Los apellidos hispanos suelen tener orígenes diversos, muchos de ellos con raíces patronímicas, lo que significa que provienen del nombre del padre. En particular, el sufijo “-ez” es común en muchos apellidos de origen español, indicando “hijo de”. Esto se observa en apellidos como González, Rodríguez, Gómez, Fernández, y otros como Martínez, López, Pérez, Hernández, Sánchez y Ramírez.
Estos apellidos fueron transmitidos de generación en generación, consolidando su presencia en las culturas hispanohablantes y contribuyendo a la diversidad de la lengua.