
A una semana del bombazo en la Fórmula 1 que generó la salida de Christian Horner como jefe de Red Bull no paran de crecer las especulaciones acerca de las razones sobre la salida con “efecto inmediato” del rol que ocupó por los últimos 20 años. Es probable que los motivos nunca se revelen, pero haciendo un par de cuentas el resultado apunta a Max Verstappen, el cuádruple campeón mundial cuyo futuro en la escudería austríaca se puso en incógnita tras los resultados que obtuvo en lo que va de la temporada.
Si bien logró dos victorias en lo que va del año, el rendimiento del RB21 no se acerca ni un poco a lo que logró el neerlandés sobre el RB19 en 2023 cuando dominó por completo la parrilla. Por eso no tardaron en aparecer las especulaciones sobre su continuidad en el equipo de las bebídas energéticas y varios rumores lo vinculan con Mercedes.
Pero hay dos caminos posibles: Horner decidió marcharse de Red Bull porque Verstappen tiene planeado dejar el equipo o bien la condición para quedarse fue que el británico deje su cargo como jefe de equipo. Esta última teoría es la que sostiene Martin Brundle, el famoso cronista de la Máxima.
En el último episodio del podcast de “The F1 Show” de Sky, el analista sostuvo que el entorno del neerlandés tuvo un gran peso en la decisión de la salida del británico. “Sabía que Horner no era querido por la parte Verstappen y sospecho que estuvieron bastante involucrados en la decisión”, comentó.
No es secreto que Jos Verstappen, expiloto de F1 y el padre de Max, tuvo sus desencuentros con Horner, especialmente cuando surgió el escándalo que protagonizó el jefe luego de ser acusado por una colaboradora de “comportamiento inapropiado” en febrero de 2024. En aquella época, Jos hizo fuertes declaraciones sobre el futuro de Red Bull si Horner mantenía su cargo. “El equipo se arriesga a desgarrarse. No puede seguir así. Va a explotar”, anticipó en una época donde ya circulaban rumores sobre un posible pase de Verstappen a la escudería alemana cuando todavía no habían anunciado quién ocuparía la butaca que dejó Lewis Hamilton.
Lento pero seguro, el imperio se empezó a desmoronar. Primero con la muerte de su fundador Dietrich Mateschitz en 2022 y después con la salida de los grandes ingenieros Adrian Newey y Rob Marshall. De todas formas, lo que destacó Brundle es que el clan Verstappen también metió mano para intentar destronar a otra gran figura.
“El campamento de Verstappen estuvo lanzando granadas de mano durante meses y algunas explotaron. Han sido implacables en ese sentido. El padre de Max dejó claro que Horner no debería liderar el equipo. Ellos jugaron un papel clave en la salida de Christian“, afirmó.
Al final lo lograron. Días después del Gran Premio de Gran Bretaña donde el neerlandés no logró convertir su pole position en una victoria y terminó 5°, Horner asistió a un evento en Londres donde según Brundle estaba “muy callado y muy introvertido”. Horas después, Red Bull anunció la salida del jefe británico que será reemplazado por Laurent Mekies, quien ocupaba el mismo rol en Racing Bulls.