Una mentira atroz, y un hombre -y su familia- que pasan por un infierno inimaginable. Esa sería la síntesis de un caso que por estos días despierta el enojo y desconcierto de toda una comunidad. ¿Cómo impedir que pueda repetirse tal injusticia?

Esta historia, que transcurre en el condado de Bucks, en el estado de Pensilvania, en Estados Unidos, empezó en abril pasado. Exactamente el 16, cuando una joven, llamada Anjela Borisova Urumova, hace una terrible acusación.

La chica, de sólo 20 años de edad, se presentó en la Policía y denunció que un hombre, de nombre Daniel Pierson, la atacó por detrás afuera de un supermercado Redner’s y que le bajó los pantalones, la violó y la golpeó.

El hombre fue rápidamente detenido y encerrado en la Penitenciaría de los Estados Unidos, Lewisburg (USP Lewisburg), una prisión federal del estado de Pensilvania. Allí, Pierson, que tiene 41 años, permaneció 31 días privado de su libertad.

Pero la cosa iba a tomar otro rumbo cuando investigadores del Departamento de Policía del Municipio de Middletown revisaron el video de vigilancia del supermercado donde la chica había denunciado que el hombre la atacó.

Los detectives, además, analizaron los datos del teléfono celular de Urumova, y descubrieron “múltiples inconsistencias e información contradictoria con el relato de Urumova sobre el ataque en el estacionamiento de Redner”, revelaron luego.

Cuando los agentes confrontaron a la mujer, finalmente se quebró y admitió que había inventado todo, y detalló algo aún más terrible: contó que “seleccionó específicamente” a Pierson porque era “espeluznante”.

Urumova fue acusada entonces el 20 de mayo del año pasado y se le impuso una fianza de 30.000 dólares. Al mismo tiempo, la Justicia ordenó liberar “inmediatamente” al hombre, que está casado y tiene tres hijos pequeños.

Ahora, la joven fue llevada a juicio y el juez la sentenció a entre 45 días y 23 meses en el Centro Correccional del Condado de Bucks, según detalló la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Bucks .

Además, la mujer recibió la condena a un año de libertad condicional, se le ordenó no tener contacto con la víctima, pagarle 3.600 dólares en restitución y debe someterse a una evaluación de salud mental.

Urumova, que se enfrentaba a 17 años de prisión, se declaró culpable de siete delitos menores, entre ellos manipulación o fabricación de pruebas físicas e informes falsos.

“Este informe falso dirigido no solo afectó a la víctima y a su familia de maneras inimaginables, sino que también tuvo un profundo efecto dominó”, sostuvo la fiscal de distrito, Jennifer Schorn.

“Un delito como este puede socavar la confianza de la comunidad en el sistema. Puede poner en peligro el procesamiento de delitos legítimos de violencia sexual“, agregó Schorn.

Pierson estuvo presente con su esposa en la corte este martes, pero no quiso hacer una declaración durante la sentencia ya que “la terrible experiencia ha sido demasiado emotiva” para él y su familia, dijo la oficina del fiscal.

Urumova admitió durante el juicio que ella “seleccionó específicamente” a Pierson porque lo había visto a él y su camioneta Ford F-150 azul en el área antes y pensó que era “espeluznante”.

En el momento de la sentencia, la fiscal adjunta del distrito, Kristin M. McElroy, y el juez del caso, Stephen A. Corr agradecieron a los detectives por su arduo trabajo, que ayudó a demostrar que Pierson era un hombre inocente.

McElroy también criticó las acciones de Urumova al acusarla de “uno de los peores crímenes” imaginables.

“En este caso, atacó a un hombre inocente y lo acusó de uno de los peores crímenes de los que se puede acusar a una persona”, dijo McElroy.

“Estoy increíblemente agradecido por el trabajo que hicieron las autoridades en este caso para esclarecer lo sucedido, pero eso no puede cambiar el hecho de que un hombre pasó 31 días en una celda por un delito que no cometió”, cerró.



Fuente Clarin.com

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