Si bien hay momentos en la vida en que las personas se basan exclusivamente en un criterio estético, lo cierto es que a partir de cierta edad, la comodidad del calzado juega un rol central. Sin embargo, el confort no debería ser el único: un calzado adecuado reduce el riesgo de sufrir patologías del pie que pueden afectar al resto del cuerpo.

“El pie es la base de nuestra estructura corporal y su correcta alineación es fundamental para evitar la transmisión incorrecta de las cargas hacia la columna, caderas, rodillas y tobillos”, explica Hernán Barrachina, médico del servicio de Traumatología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, que difundió un material con pautas para elegir el calzado adecuado.

El calzado, apunta el médico, favorece o atenta contra una buena pisada: “una pisada incorrecta puede generar patologías que van desde dolores en el pie hasta problemas más complejos en la postura, como alteraciones en la columna vertebral. Por ello, un fortalecimiento adecuado de la musculatura del pie es clave para mantener una buena dinámica de la carga y evitar la dependencia de plantillas o soportes ortopédicos”.

Ahora bien, ¿a qué trastornos específicos se refiere? Entre las patologías más comunes que pueden surgir de una mala elección del calzado o de una pisada incorrecta, destaca:

Si bien Barrachina señala que el calzado ideal varía según la estructura del pie de cada individuo y no existe un único modelo que sea perfecto para todos; lo cierto es que sí hay pautas generales que pueden ayudar a seleccionar el mejor. El traumatólogo menciona cuatro: tamaño, altura, comodidad y tipo de materiales.

“En pacientes con diabetes o aquellos con enfermedades neurológicas que afectan la sensibilidad en los pies, el calzado adecuado es aún más crucial”, subraya. Un calzado incorrecto “puede causar fricción y generar úlceras, que en casos extremos pueden llevar a amputaciones”.

En esta dirección, recomienda tanto el uso de medias de algodón como una “higiene rigurosa”, que son “parte fundamental del cuidado preventivo en estos pacientes”, aclara Barrachina.

(Leé más sobre pie diabético acá)

Respecto de la actividad física, el traumatólogo indica que es fundamental para el fortalecimiento muscular del pie, y también aclara que cada disciplina tiene su calzado adecuado.

Hay ciertas patologías más frecuentes al hacer determinados deportes, pero un calzado acorde puede ayudar a prevenirlas. “Si uno hace un deporte de impacto como básquet o vóley tiene que ir realizando ejercicios de fortalecimiento que acompañen la dinámica de la actividad física”, indica.

En tanto, si se trata de adultos mayores, recomienda hacer mucho ejercicio aeróbico, sin impacto y usar un buen calzado que amortigüe.

Más allá de estos consejos generales, Barrachina destaca la importancia de acudir a un especialista ante cualquier cambio en la estructura del pie, dolor o deformidad. En muchos casos se puede recomendar el uso de plantillas.

“La consulta preventiva puede evitar complicaciones graves a largo plazo”, cierra.

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Fuente Clarin.com

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